Airbus da un respiro a la huelga: los trabajadores de Albacete e Illescas suspenden los paros
La plantilla abre una nueva oportunidad para negociar con la compañía, aunque mantiene la amenaza de recuperar la huelga indefinida si no se alcanza un acuerdo satisfactorio
La huelga de Airbus entra en una nueva fase. Los trabajadores de los centros de Albacete e Illescas han decidido suspender temporalmente los paros para dar una nueva oportunidad a la negociación con la compañía. La medida llega después de que Airbus presentara una nueva propuesta con mejoras salariales y laborales para intentar desbloquear el conflicto.
La suspensión supone un paréntesis en las movilizaciones, pero no significa el final de la huelga. Los sindicatos quieren comprobar ahora si la empresa está dispuesta a avanzar de manera real hacia un acuerdo y advierten de que los paros indefinidos podrían retomarse si las conversaciones no llegan a buen puerto.
En otros centros de Airbus, como Getafe, Cádiz, San Pablo y Tablada, los trabajadores deberán pronunciarse sobre la suspensión y determinar los días concretos en los que se interrumpirían las movilizaciones.
Airbus mejora su propuesta para intentar desbloquear el conflicto
La dirección de Airbus ha puesto sobre la mesa una nueva oferta que introduce importantes cambios respecto a sus anteriores planteamientos.
Uno de los principales puntos es el apartado salarial. La compañía propone vincular los salarios al IPC real y contempla una recuperación del poder adquisitivo del 7,6% hasta 2030. A esta mejora se sumarían dos partidas adicionales del 0,5% destinadas a revisiones individuales y promociones.
La propuesta incluye además un pago extraordinario de 2.000 euros netos por trabajador en enero de 2027, destinado a compensar el denominado ‘Efecto Abril’.
En cuanto al teletrabajo, Airbus plantea mantener las condiciones actuales, con la posibilidad de realizar hasta un 40% de la jornada en remoto. También se mantendría el actual sistema de vacaciones, con dos semanas obligatorias y otras dos flexibles.
Cambios en absentismo, comedor y transporte
La nueva oferta de la compañía también contempla modificaciones en varias cuestiones que habían provocado diferencias con los representantes de los trabajadores.
Airbus plantea paralizar el sistema Bradford de absentismo y devolver las cantidades que hayan sido descontadas por este concepto en un plazo máximo de dos meses desde la ratificación del eventual acuerdo.
La compañía también propone reducir el precio del menú de comedor, que pasaría de 5 a 3,5 euros, además de mantener las actuales rutas de transporte para los trabajadores.
Otro de los puntos incluidos en la propuesta son medidas de flexibilidad horaria en aquellos puestos en los que las características de la actividad permitan su aplicación.
Los sindicatos mantienen la presión
Aunque la suspensión temporal de los paros supone un acercamiento entre ambas partes, los sindicatos no consideran cerrado el conflicto.
La decisión pretende comprobar si Airbus aprovecha este periodo para avanzar en la negociación y presentar una propuesta que permita alcanzar un acuerdo definitivo. Si las conversaciones vuelven a bloquearse o la plantilla considera insuficientes las condiciones ofrecidas, la huelga indefinida podría reactivarse.
El objetivo de los representantes de los trabajadores es que la negociación avance con rapidez y que todas las partes asuman su responsabilidad para encontrar una solución.
El acuerdo tendrá que ser votado por la plantilla
Incluso si la negociación concluye con un acuerdo entre Airbus y los representantes sindicales, el proceso todavía tendrá que superar varios pasos.
Las condiciones pactadas deberán ser trasladadas a las asambleas de los distintos centros, donde los trabajadores podrán analizarlas y pronunciarse sobre ellas.
Posteriormente, el acuerdo tendrá que someterse a un referéndum general vinculante. Será la plantilla en su conjunto la que determine si las mejoras planteadas por Airbus son suficientes para poner punto final al conflicto.
Por ahora, la suspensión de la huelga en Albacete e Illescas abre una ventana para la negociación. Los próximos días serán decisivos para comprobar si este nuevo escenario permite alcanzar finalmente un acuerdo o si, por el contrario, los trabajadores vuelven a las movilizaciones.




