Correos pierde peso en la paquetería pese al fuerte crecimiento del comercio electrónico
El mercado postal español está atravesando una profunda transformación. El auge del comercio electrónico ha disparado el número de paquetes enviados, mientras que el correo tradicional continúa perdiendo volumen. En este nuevo escenario, Correos mantiene una posición dominante en el envío de cartas, pero ha quedado relegado en uno de los segmentos con mayor crecimiento: la paquetería.
Los datos del Informe Anual del Sector Postal 2025 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) reflejan la magnitud del cambio. Durante 2025 se enviaron en España alrededor de 1.335 millones de paquetes, un 148% más que en 2019. Los ingresos generados por esta actividad alcanzaron los 7.325 millones de euros, una cifra muy superior a los 1.146 millones obtenidos por el conjunto del negocio postal tradicional.
Correos controla las cartas, pero pierde terreno en los paquetes
La evolución del mercado ha situado a Correos en una posición muy diferente según el tipo de envío. La compañía pública mantiene una enorme cuota en el correo tradicional: controla el 97,8% de las cartas certificadas, el 95,8% de las notificaciones y cerca del 80% de las cartas ordinarias y de la publicidad directa.
La situación cambia radicalmente cuando se analiza la paquetería. Correos y Correos Express gestionaron conjuntamente el 15,8% de los paquetes enviados en España durante 2025. En términos de ingresos, su participación fue todavía menor, con un 11,1% del negocio.
Frente a la compañía pública, las empresas especializadas en transporte urgente y los operadores de última milla concentran aproximadamente el 37% del mercado cada uno.
El comercio electrónico impulsa el cambio
El crecimiento de los paquetes está directamente relacionado con la expansión del comercio electrónico. El modelo de envíos entre empresas y consumidores representa ya la mayor parte de esta actividad: el 70,7% de los paquetes enviados en España procede de una empresa y tiene como destinatario a un particular.
Mientras la paquetería ha aumentado un 148% desde 2019, el correo tradicional ha seguido la trayectoria contraria y se ha reducido aproximadamente a la mitad durante el mismo periodo.
La diferencia también es evidente en términos económicos. Los paquetes generan 7.325 millones de euros, frente a los 1.146 millones del correo tradicional.
Dentro del negocio postal convencional existe, no obstante, una excepción. Las notificaciones enviadas por las administraciones públicas crecieron un 7,7% en 2025 y ya representan el 37,9% de los ingresos del sector tradicional, aunque únicamente suponen el 7,6% del número total de envíos.
Las oficinas de Correos también reflejan el cambio de hábitos
La transformación del mercado se aprecia igualmente en el comportamiento de los usuarios de las oficinas postales.
Enviar un paquete es actualmente el principal motivo para acudir a una oficina de Correos: el 43,3% de los usuarios señala esta actividad como motivo de su visita. Muy cerca se encuentra la recogida de paquetes, con un 42,5%.
El envío de cartas, en cambio, ha perdido protagonismo. Solo el 17,6% de quienes acudieron a una oficina lo hicieron para enviar una carta, una proporción que ha caído 23,7 puntos en la última década.
El correo entre particulares se ha convertido en una actividad cada vez más residual. Solo el 13,5% de los encuestados aseguró haber enviado alguna carta durante los seis meses anteriores.
Una gran infraestructura pese a la pérdida de cuota
Aunque Correos ha perdido peso frente a sus competidores en el negocio de la paquetería, continúa contando con una de las mayores infraestructuras del sector. La empresa pública dispone de 46.094 trabajadores a tiempo completo, además de una extensa red de oficinas, buzones y puntos de atención móvil.
Su infraestructura también es utilizada por compañías externas. Durante 2025, casi 15 millones de envíos de terceros fueron depositados en la red de Correos, una cifra equivalente al 6,8% del volumen correspondiente al sector postal tradicional.
Los datos muestran así el reto al que se enfrenta Correos: mantener su fortaleza histórica en el correo convencional mientras intenta ganar posiciones en un negocio, el de la paquetería, que se ha convertido en el principal motor económico del sector postal español.




