Kibus Distribución Alimentaria ha sido seleccionada para operar la nueva plataforma de distribución urbana de Mercagalicia en Santiago de Compostela.
El centro, situado junto al polígono del Tambre, está previsto que comience a funcionar a principios de 2027 y reorganice el suministro de mercancías a los comercios del casco histórico.
La elección de la compañía gallega procede del proceso de contratación, aunque la adjudicación aún debe completar su trámite de aprobación. El proyecto busca concentrar en una instalación las entregas que ahora llegan por separado al centro de la ciudad y redistribuirlas desde allí con vehículos de cero emisiones.
Menos vehículos de reparto en el casco histórico
La plataforma cuenta con 2.335 metros cuadrados construidos, con áreas de carga y descarga y espacios para vehículos de operación. El modelo prevé agrupar mercancías y coordinar horarios para reducir el tráfico comercial, el ruido y las emisiones en una zona especialmente sensible por su valor patrimonial y actividad turística.
Las estimaciones municipales apuntan a que, con un funcionamiento de 14 horas diarias, el número de vehículos de reparto podría reducirse hasta un 80%, lo que supondría alrededor de 200 viajes menos al día. Se trata de una previsión asociada al nivel de uso y a la organización del servicio, no de un resultado ya alcanzado.
La Cidade Histórica cuenta con más de 800 establecimientos y su entorno suma varios centenares más. La incorporación a la plataforma se plantea de forma progresiva, empezando por las actividades con mayor volumen de mercancías y ampliándose después a otros comercios y servicios. El objetivo es que la medida alcance a distintos tipos de actividad, desde la hostelería y la alimentación hasta tiendas y centros de trabajo.
Un nuevo servicio para Kibus
Kibus, con sede en Oleiros, desarrolla servicios digitales, logísticos y comerciales vinculados a la distribución alimentaria. Su actividad incluye la conexión de mercados y productores con clientes y la preparación y entrega de pedidos de productos frescos. La gestión de la plataforma de Santiago ampliaría ese trabajo a un sistema de distribución urbana de mercancías que abarca más tipos de establecimientos y requiere coordinar la entrada de cargas y su reparto de última milla.
La compañía fue elegida por su experiencia en logística alimentaria y por una propuesta que, de acuerdo con el planteamiento municipal, incorpora criterios de proximidad, reducción de residuos y apoyo a productores locales. La operación diaria deberá ajustar la consolidación de pedidos, los horarios de entrega y la capacidad de los vehículos a las necesidades de los negocios del centro.
Una infraestructura para cambiar el modelo de última milla
Mercagalicia es una sociedad pública participada por el Ayuntamiento de Santiago y Mercasa, con actividad en la comercialización y distribución de alimentos frescos. La nueva plataforma añade a esa infraestructura mayorista una función de distribución urbana: recibir mercancías, agruparlas y organizar el tramo final hasta los establecimientos.
El reto será convertir la capacidad física del centro en un servicio útil para los comercios y suficientemente eficiente para los operadores. La reducción efectiva de desplazamientos dependerá de cuántos negocios se incorporen y de que proveedores y transportistas adapten sus operaciones al nuevo sistema.
Con la puesta en marcha prevista para 2027, Santiago se prepara para ensayar una fórmula de logística urbana que combina consolidación de cargas y vehículos de cero emisiones. Su evolución permitirá medir si este modelo puede aliviar el tráfico de reparto en un centro histórico y servir de referencia para otras ciudades con calles estrechas, alta actividad comercial y restricciones ambientales.




