La organización reclama al Gobierno un sistema de apoyo más estable y previsible que permita a las empresas y autónomos del transporte planificar sus costes con mayor seguridad.
La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer) ha manifestado su preocupación por la incertidumbre económica que está generando la aplicación del segundo paquete de medidas aprobado por el Gobierno para hacer frente a los efectos de la crisis derivada de la situación en Oriente Medio.
Según la organización, el nuevo modelo de ayudas establecido mediante el Real Decreto-ley 18/2026 introduce importantes dificultades para la planificación económica de las empresas y profesionales dedicados al transporte por carretera.
Uno de los principales cambios respecto al sistema anterior es la sustitución de la reducción temporal del IVA, contemplada en el Real Decreto-ley 7/2026, por un mecanismo de bonificaciones variables sobre el Impuesto sobre Hidrocarburos. La cuantía de estas ayudas queda condicionada a la evolución mensual de la fiscalidad aplicada a los carburantes, lo que, a juicio de Fenadismer, dificulta conocer con suficiente antelación el coste real del combustible.
La federación considera que este nuevo escenario supone una pérdida de estabilidad frente al modelo aplicado anteriormente. La necesidad de actualizar periódicamente las previsiones económicas añade complejidad a la gestión financiera de las empresas, especialmente en un sector en el que el combustible representa uno de los principales costes de explotación.
Incertidumbre en el gasóleo profesional
La situación resulta especialmente relevante para los vehículos incluidos en el sistema de gasóleo profesional. Las ayudas inicialmente previstas contemplaban una bonificación progresiva de 0,10 euros por litro en julio, 0,15 euros en agosto y 0,20 euros en septiembre.
Sin embargo, la aplicación de los mecanismos automáticos vinculados a la fiscalidad de los carburantes puede modificar estas cantidades. Fenadismer advierte de que la bonificación efectiva podría situarse en determinados casos entre 0,05 y 0,10 euros por litro, dependiendo de los tramos impositivos finalmente aplicados.
Esta variabilidad impide, según la federación, que los transportistas puedan determinar con precisión qué importe recibirán y dificulta la elaboración de presupuestos y previsiones de tesorería.
A esta situación se suman las posibles modificaciones fiscales que el Ejecutivo ha planteado en función de la evolución de los precios internacionales del petróleo, un factor que incrementa todavía más la incertidumbre para las empresas del sector.
También afecta a las empresas fuera del gasóleo profesional
La preocupación de Fenadismer no se limita a los vehículos acogidos al régimen de gasóleo profesional. Las empresas y flotas que dependen de las ayudas directas previstas por la normativa también se enfrentan, según la organización, a dificultades para conocer de antemano la cuantía definitiva de las compensaciones.
La falta de previsibilidad puede repercutir directamente en la estructura de costes de las compañías y en la fijación de las tarifas de transporte, especialmente en un contexto marcado por la volatilidad de los precios energéticos.
Fenadismer considera que el transporte por carretera necesita un marco de apoyo que ofrezca mayor estabilidad y permita a las empresas tomar decisiones relacionadas con sus inversiones, costes operativos y planificación financiera.
Fenadismer pide mayor claridad al Gobierno
Ante esta situación, la federación ha solicitado al Gobierno que proporcione información actualizada y precisa sobre el funcionamiento de las ayudas y sobre las cantidades que corresponderán al sector en cada momento.
La organización apuesta por recuperar un modelo más transparente y previsible, similar al aplicado durante el primer paquete de medidas aprobado en marzo, de manera que los transportistas puedan conocer con suficiente antelación el alcance de las ayudas públicas.
Para Fenadismer, garantizar una mayor estabilidad normativa y financiera resulta fundamental para que las empresas de transporte puedan desarrollar su actividad con seguridad y evitar que los cambios mensuales en las ayudas dificulten la planificación y comprometan la viabilidad de determinadas operaciones.
En definitiva, la federación considera que el sector necesita conocer con mayor certeza la evolución de los costes energéticos y de las compensaciones públicas para poder mantener una gestión empresarial eficiente en un escenario de elevada volatilidad.




