SpaceX y Tesla han constituido comités especiales de consejeros independientes para estudiar una posible fusión, según confirmó Elon Musk en la presentación de resultados trimestrales de la compañía aeroespacial.
El empresario considera que la operación podría tener sentido, pero advirtió de que no existe un acuerdo sobre sus condiciones ni garantía de que llegue a materializarse.
Los órganos independientes de ambas empresas analizarán la propuesta. Musk, que dirige las dos compañías, señaló que no participará en las deliberaciones por su posición como parte interesada. La decisión aún tendría que superar las revisiones corporativas correspondientes y, si avanzara, dependería también de la aprobación de los accionistas y de las autoridades competentes.
Una combinación de negocios muy distintos
La operación uniría actividades que hoy abarcan los lanzamientos espaciales, los satélites y la conectividad de Starlink con los vehículos eléctricos, el almacenamiento energético y la robótica de Tesla. Ambas compañías también tienen intereses crecientes en inteligencia artificial e infraestructura informática, aunque mantienen estructuras, necesidades de inversión y perfiles de riesgo diferentes.
La posibilidad se conoce después de que SpaceX informara de ingresos de 14.600 millones de dólares en el tercer trimestre, un 161% más que un año antes, y un beneficio neto de 4.400 millones. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por sus negocios de conectividad y de inteligencia artificial, de acuerdo con los resultados presentados por la empresa.
Sin valoración ni calendario definidos
Por ahora, las compañías no han divulgado una valoración conjunta, una ecuación de canje, una estructura societaria ni un calendario para la operación. Las cifras bursátiles que se atribuyen a una eventual unión son estimaciones y pueden variar con la cotización; no equivalen a una oferta formal ni a un precio acordado.
La creación de los comités abre una fase de análisis, pero no anticipa el resultado. La complejidad de combinar una empresa cotizada con otra de actividad aeroespacial y tecnológica, además de las posibles implicaciones para la competencia y el gobierno corporativo, hace que el proceso pueda prolongarse o concluir sin una transacción.




