Ignis aplaza su salida a Bolsa ante la incertidumbre sobre los centros de datos
Ignis ha decidido aplazar su salida a Bolsa ante la incertidumbre generada por la nueva regulación española para los centros de datos. La compañía energética tenía preparada una operación con la que pretendía captar hasta 600 millones de euros, pero ha optado por esperar a que se concrete el marco regulatorio antes de dar el siguiente paso.
La compañía fundada en 2015 por Antonio Sieira tenía previsto comunicar durante estos días su intención de comenzar a cotizar y afrontar posteriormente su estreno en el mercado español. Sin embargo, el proceso se ha frenado a la espera de conocer cómo quedará finalmente la normativa que regulará la conexión y funcionamiento de los centros de datos en España.
La operación contemplaba captar hasta 600 millones de euros mediante una oferta pública de suscripción (OPS), con una valoración conjunta de la compañía que rondaría los 1.500 millones de euros, según la información publicada anteriormente por Cinco Días.
Los centros de datos, en el centro del negocio
La decisión de Ignis está directamente relacionada con la importancia que los centros de datos han adquirido dentro de su estrategia.
La compañía ha evolucionado desde su origen como desarrolladora de proyectos renovables hacia un modelo energético que combina generación, almacenamiento, acceso a la red y soluciones específicas para grandes consumidores, entre ellos los centros de datos. Ignis explica que trabaja precisamente en soluciones energéticas para nuevas demandas como los centros de datos.
Su posición dentro de este mercado se ha convertido en uno de los principales argumentos de la operación bursátil. Según la información publicada por Cinco Días el 24 de septiembre, Ignis dispone de 1,9 gigavatios asegurados en ubicaciones con limitaciones de acceso a la red, de los que 1,2 gigavatios corresponden a Madrid, y ya habría vendido 250 megavatios a centros de datos.
Una regulación que cambia las reglas de acceso a la red
El Gobierno trabaja en una nueva regulación para ordenar el crecimiento de los centros de datos y su conexión al sistema eléctrico.
El proyecto de real decreto sometido a consulta pública establece, entre otras condiciones, requisitos relacionados con el origen renovable de la electricidad consumida, la eficiencia energética e hídrica y la ubicación del operador dentro de la Unión Europea.
Uno de los puntos que genera mayor incertidumbre para el sector es la relación entre el cumplimiento de estos requisitos y los permisos de acceso y conexión a la red eléctrica.
La propuesta contempla que determinados proyectos que todavía no estén conectados dispongan de un periodo para acreditar el cumplimiento de las nuevas exigencias. En caso contrario, podrían producirse consecuencias sobre los permisos y las garantías asociadas.
Para una compañía cuyo modelo de negocio está estrechamente relacionado con el desarrollo de proyectos energéticos vinculados a centros de datos, conocer definitivamente estas reglas resulta especialmente relevante.
La OPV tendrá que esperar
El aplazamiento no significa que Ignis haya abandonado su intención de cotizar.
La compañía busca encontrar una nueva ventana para llevar a cabo la operación una vez que exista mayor visibilidad sobre la regulación de los centros de datos y sobre las condiciones que afectarán a este mercado.
Según Cinco Días, los bancos colocadores han recomendado retrasar el proceso hasta 2027, con el objetivo de evitar que la incertidumbre regulatoria condicione la valoración de la compañía durante su estreno bursátil.
La decisión llega además en un contexto de volatilidad en los mercados, lo que añade otro elemento a la hora de determinar el momento adecuado para una operación de estas características.
Ignis mantiene su apuesta por los centros de datos
La compañía sostiene que el nuevo escenario regulatorio no necesariamente supone un cambio en su estrategia. De hecho, desde Ignis se considera que determinadas exigencias para los centros de datos pueden aumentar la necesidad de soluciones que combinen generación renovable, almacenamiento y suministro energético.
La empresa ya trabaja con este modelo y mantiene su apuesta por las soluciones destinadas a grandes consumidores y a la nueva demanda eléctrica generada por los centros de datos.
El caso de Ignis refleja así uno de los grandes retos que afronta España ante el crecimiento de la inteligencia artificial y la infraestructura digital: atraer centros de datos y nuevas inversiones sin comprometer la capacidad de la red eléctrica y estableciendo unas reglas claras para los proyectos.
Por ahora, la salida a Bolsa tendrá que esperar. La compañía prefiere conocer primero las reglas que marcarán uno de los negocios que más peso está adquiriendo en su estrategia.




