El Gobierno prepara un nuevo escudo anticrisis ante el repunte de la energía y los precios
El Consejo de Ministros aprobará el 29 de septiembre un nuevo paquete de medidas para proteger a hogares y empresas ante el impacto económico de la guerra en Irán
El Gobierno prepara una nueva respuesta económica ante el repunte de los precios energéticos provocado por la escalada del conflicto en Oriente Próximo. El Consejo de Ministros aprobará el 29 de septiembre un nuevo decreto anticrisis, con medidas destinadas a amortiguar el impacto sobre hogares, empresas y sectores productivos durante los próximos meses.
El Ejecutivo todavía no ha concretado todas las medidas que formarán parte del nuevo paquete, aunque ya ha confirmado que mantendrá determinadas ayudas y que pondrá especial atención en los sectores más expuestos al encarecimiento de la energía y los carburantes.
La nueva batería de medidas llega cuando algunas de las actuaciones aprobadas durante los últimos meses están a punto de finalizar y después de que la subida de los precios energéticos haya vuelto a incrementar la presión sobre la economía española.
El campo mantendrá parte de las ayudas
Una de las medidas que el Gobierno ya ha avanzado afecta al sector agroalimentario.
El nuevo decreto contempla previsiblemente la prórroga hasta el 31 de diciembre de las ayudas destinadas al sector, incluida la compensación por los sobrecostes del gasóleo agrícola.
El mantenimiento de estas ayudas busca limitar el impacto de los carburantes sobre los costes de producción de agricultores y ganaderos en un momento en el que la energía vuelve a convertirse en uno de los principales focos de presión sobre los precios.
El Ejecutivo también ha mantenido reuniones con representantes de la industria, el sector energético, la distribución, el transporte y los agentes sociales para analizar las consecuencias de la escalada de costes y preparar la nueva respuesta.
La industria reclama más protección frente al coste energético
La situación de la industria se encuentra entre las principales preocupaciones del Gobierno.
Las grandes asociaciones industriales ya han advertido de que el encarecimiento de la electricidad, el gas y los carburantes está reduciendo la competitividad de las fábricas españolas y puede provocar nuevas paradas de producción durante los próximos meses.
Las organizaciones industriales calculan que el precio de la electricidad podría alcanzar niveles muy superiores a los registrados durante el verano, mientras que el gas ya ha superado los 80 euros por MWh.
La presión sobre los costes ha llevado a algunas empresas a reducir o detener temporalmente su producción durante las horas en las que la energía resulta más cara.
Este escenario añade presión al nuevo decreto, que deberá determinar hasta qué punto las medidas existentes se mantienen y qué nuevos mecanismos se incorporan para proteger la actividad productiva.
El precio de los carburantes vuelve a estar en el centro
Otra de las cuestiones relevantes será la evolución de las medidas fiscales aplicadas a los carburantes.
El actual esquema mantiene hasta el 30 de septiembre una reducción del impuesto sobre hidrocarburos que sitúa la rebaja del gasóleo en 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina mantiene una reducción de cinco céntimos.
El nuevo decreto deberá definir qué ocurre con estas medidas a partir de octubre.
El impacto es especialmente relevante para sectores como el transporte, la agricultura y la logística, donde el combustible representa una parte importante de los costes operativos.
El gas afronta una nueva subida
La evolución del mercado energético también afecta directamente a los hogares.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que la factura regulada del gas podría aumentar alrededor de un 54% desde el 1 de octubre si no se adoptan medidas específicas, lo que supondría unos 310 euros adicionales al año para un hogar medio con calefacción.
El dato añade presión al Gobierno para concretar qué mecanismos de protección energética estarán vigentes durante el otoño y el invierno.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo tendrá que decidir cómo equilibrar las ayudas a corto plazo con su estrategia para reducir la dependencia energética exterior.
Más electrificación y menor dependencia energética
El nuevo paquete no se plantea únicamente como una respuesta temporal.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha señalado que el Gobierno quiere mantener una perspectiva de medio y largo plazo basada en reducir la dependencia energética de España, acelerar la electrificación e impulsar la descarbonización.
Esta orientación supone vincular las medidas inmediatas contra la subida de precios con cambios estructurales destinados a reducir la exposición de la economía española a futuras crisis energéticas.
El anterior paquete de medidas ya incorporaba actuaciones dirigidas a reforzar la soberanía energética y acelerar las inversiones en electrificación y renovables.
El nuevo decreto llega tras más de 10.000 millones en medidas
El Gobierno calcula que las medidas adoptadas hasta ahora para responder a la crisis han supuesto un coste presupuestario de alrededor de 10.000 millones de euros, incluyendo los dos grandes decretos aprobados desde marzo y otras actuaciones estructurales.
La nueva norma deberá, por tanto, determinar qué mecanismos continúan, cuáles desaparecen y qué nuevas medidas se incorporan ante el cambio de escenario energético.
El contexto también ha elevado las previsiones de inflación. En agosto, la inflación general alcanzó el 4,3%, siete décimas más que en julio, con los productos energéticos como uno de los principales factores detrás del repunte.
Una nueva prueba para hogares y empresas
El Consejo de Ministros afrontará el 29 de septiembre una nueva decisión económica en un escenario marcado por la energía, los carburantes y la incertidumbre internacional.
El objetivo declarado del Gobierno es evitar que el repunte de los costes energéticos termine trasladándose con mayor intensidad a los hogares, las empresas y los sectores productivos.
La clave estará ahora en conocer qué medidas concretas incluirá el nuevo decreto y durante cuánto tiempo permanecerán vigentes, especialmente en carburantes, agricultura, industria y protección de los consumidores.
Con varias medidas anteriores llegando a su fecha de finalización, el nuevo escudo anticrisis marcará el marco de apoyo económico para los próximos meses.




