Volvo, Daimler Truck, Toyota y Bosch se alían con compañías energéticas para acelerar el despliegue de camiones de hidrógeno
Ocho grandes empresas de los sectores de la automoción, la tecnología y la energía han unido fuerzas para acelerar el desarrollo del transporte pesado con hidrógeno en Europa. Volvo Group, Daimler Truck, Toyota, Bosch, Air Liquide, TotalEnergies, TEAL Mobility y MB Energy pretenden utilizar Alemania como punto de partida para extender esta tecnología por el continente.
La iniciativa, presentada durante la IAA Transportation, busca abordar de forma conjunta toda la cadena necesaria para el desarrollo del transporte con hidrógeno: desde los vehículos y sus componentes hasta la producción, distribución y repostaje del combustible.
Los participantes consideran que el hidrógeno puede complementar a los camiones eléctricos de batería, especialmente en operaciones que requieren largas distancias, elevada carga útil, repostajes rápidos y flexibilidad operativa.
Alemania como punto de partida
El modelo alemán se plantea como referencia para desarrollar una red europea de transporte pesado propulsado por hidrógeno. Las empresas reclaman que los gobiernos nacionales y la Comisión Europea coordinen sus políticas para facilitar la expansión de esta tecnología.
El interés del mercado ya se refleja en las solicitudes presentadas al programa alemán de ayudas NOW, que han superado las previsiones disponibles. Las empresas industriales solicitaron apoyo para más de 70 estaciones de repostaje de alta capacidad y 800 camiones pesados.
El objetivo es crear las condiciones necesarias para que los vehículos de hidrógeno puedan competir progresivamente con los camiones diésel.
Daimler prepara 100 camiones de pila de combustible
Daimler Truck ya ha acumulado cerca de 600.000 kilómetros con sus camiones de pila de combustible en pruebas con clientes. El fabricante prevé comenzar a finales de 2026 el despliegue de una pequeña serie de 100 camiones de nueva generación en operaciones reales.
La compañía también prepara sus primeros camiones con motor de combustión alimentado por hidrógeno, cuyo lanzamiento comercial está previsto para 2027.
Daimler Truck calcula que destinará varios cientos de millones de euros al desarrollo de camiones de hidrógeno hasta el final de la década.
Volvo Group trabaja igualmente en soluciones basadas tanto en pila de combustible como en motores de combustión de hidrógeno, con la vista puesta en su introducción comercial hacia 2030.
Una red capaz de repostar 100 camiones al día
La infraestructura será uno de los elementos decisivos para que esta tecnología pueda crecer. Air Liquide, TotalEnergies, TEAL Mobility y MB Energy trabajan junto a los fabricantes para desarrollar cadenas de suministro de hidrógeno tanto líquido como gaseoso.
El planteamiento contempla estaciones de gran capacidad capaces de repostar hasta 100 camiones al día, una infraestructura necesaria para que las flotas puedan operar con hidrógeno sin comprometer sus tiempos de actividad.
El coste será otro de los grandes retos. Las compañías señalan tres elementos necesarios para favorecer la implantación: reducir el precio de los vehículos mediante incentivos y producción a escala, conseguir un precio del hidrógeno competitivo con el diésel y establecer incentivos de explotación, como ventajas en los peajes para vehículos de cero emisiones.
Toyota y Bosch aportan tecnología
Toyota participará como socio tecnológico gracias a su experiencia de más de tres décadas en sistemas de pila de combustible. Bosch, por su parte, suministrará componentes para vehículos de hidrógeno gaseoso y tecnologías de repostaje para hidrógeno líquido y gaseoso.
El sistema de pila de combustible de Bosch acumula más de 30 millones de kilómetros en carretera.
La alianza pretende así cubrir los principales obstáculos que hasta ahora han limitado la expansión del hidrógeno en el transporte pesado: precio de los vehículos, disponibilidad del combustible, infraestructura de repostaje y condiciones económicas para los operadores.
El siguiente paso será trasladar el modelo que se está desarrollando en Alemania a otros mercados europeos, con el respaldo coordinado de la industria y las instituciones comunitarias.




