Los transportistas cuentan con una nueva tanda de ayudas destinadas a compensar el impacto del precio de los carburantes durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2026.
El nuevo paquete de medidas establece diferentes mecanismos de apoyo en función del tipo de vehículo y de si el profesional está acogido o no al sistema de gasóleo profesional.
En el caso de los transportistas que utilizan gasóleo profesional, la ayuda específica varía durante el trimestre: alcanza los 10 céntimos por litro en julio, 15 céntimos en agosto y 20 céntimos en septiembre, a lo que se suma la reducción general aplicada sobre el Impuesto sobre Hidrocarburos.
Ayudas para los vehículos que no utilizan gasóleo profesional
Los transportistas que cuentan con vehículos que no están incluidos en el sistema de gasóleo profesional también pueden acceder a ayudas directas.
Según las condiciones de esta segunda tanda, se contemplan 1.350 euros por cada camión pesado de gas, mientras que para los camiones diésel de determinadas categorías en Canarias, Ceuta y Melilla se mantiene la misma cuantía.
Para los vehículos de menor tamaño, la ayuda asciende a 499 euros por camión de menos de 7,5 toneladas y a 225 euros por furgoneta.
Hasta cuándo se pueden solicitar
Los transportistas que tengan derecho a estas ayudas directas y dispongan de vehículos que no utilizan gasóleo profesional podrán presentar sus solicitudes hasta el 30 de octubre de 2026.
El objetivo de estas medidas es reducir el impacto que la evolución de los precios de los carburantes está teniendo sobre los costes de las empresas y profesionales del transporte.
Una ayuda vinculada a la evolución del combustible
El esquema aprobado para este trimestre mantiene una diferencia entre los distintos meses, de manera que la compensación específica aumenta progresivamente hasta alcanzar los 20 céntimos por litro en septiembre.
Las ayudas forman parte de las medidas adoptadas por el Gobierno para apoyar al sector del transporte ante el incremento de los costes energéticos.
Para los profesionales, conocer qué modalidad les corresponde y cumplir los plazos establecidos resulta clave para poder beneficiarse de las compensaciones previstas.
La evolución del precio del combustible seguirá siendo uno de los principales factores que condicionan los costes de explotación de las empresas de transporte, especialmente en un sector donde el carburante representa una parte importante del gasto operativo.




