La compañía completó el 13 de octubre su primera operación de abastecimiento barco a barco en el puerto valenciano. El buque Alisios, con capacidad para 12.500 metros cúbicos, suministró gas natural licuado a un portacontenedores, con una proporción de bio-GNL superior al 50 % del combustible entregado.
El puerto de Valencia ha incorporado una nueva operación de suministro de gas natural licuado (GNL) a buques con la llegada de los servicios de Axpo. La compañía energética completó el 13 de octubre de 2026 su primer abastecimiento de este tipo en la instalación portuaria, mediante una transferencia directa entre dos embarcaciones.
La operación se realizó desde el buque de suministro Alisios, que abasteció a un portacontenedores de una compañía internacional de transporte y logística. Más de la mitad del combustible entregado correspondía a bio-GNL, un gas de origen renovable producido a partir de materiales orgánicos.
La iniciativa amplía la presencia de este tipo de servicios en uno de los principales enclaves españoles para el tráfico de contenedores y refuerza la disponibilidad de combustibles alternativos para el transporte marítimo. También permite a Axpo extender su actividad en el Mediterráneo y atender operaciones en un nuevo puerto español.
El buque Alisios amplía las operaciones de suministro marítimo
El Alisios dispone de una capacidad de almacenamiento de 12.500 metros cúbicos de GNL y comenzó su actividad en marzo de 2026 en el puerto de Huelva. Desde entonces, opera en la costa sur de la península ibérica para abastecer a buques que utilizan gas natural licuado como combustible.
La operación valenciana se realizó mediante el sistema conocido como ship-to-ship o suministro barco a barco. Esta modalidad permite transferir combustible desde una embarcación especializada a otra, sin necesidad de que el buque receptor dependa exclusivamente de instalaciones terrestres para repostar.
El procedimiento requiere coordinación entre las embarcaciones y el personal responsable de la operación, además de cumplir los protocolos de seguridad aplicables al manejo de gas natural licuado a temperaturas criogénicas.
El abastecimiento de GNL a buques, conocido en el sector como bunkering, se ha desarrollado en distintos puertos europeos para atender a navieras que han incorporado motores y sistemas preparados para utilizar este combustible.
Valencia se suma a la red de puertos atendidos por Axpo
Con esta operación, Valencia se convierte en el cuarto puerto español en el que Axpo ha realizado suministros de GNL a buques, después de Málaga, Algeciras y Barcelona. La compañía también ha desarrollado operaciones en Sines, Portugal.
La primera entrega de GNL de Axpo en Málaga tuvo lugar en abril de 2025. Posteriormente, la empresa amplió sus operaciones a otros enclaves marítimos, apoyándose en la disponibilidad de buques especializados para efectuar los suministros.
La expansión responde a la necesidad de ofrecer servicios de abastecimiento en diferentes puntos de las rutas comerciales europeas. Para las navieras, contar con más puertos en los que repostar puede facilitar la planificación de las escalas y la utilización de embarcaciones que funcionan con combustibles alternativos.
La compañía también ha desarrollado operaciones en Italia. En diciembre de 2025 realizó en Génova un suministro de bio-GNL entre buques, seguido de nuevas operaciones en Nápoles, en mayo de 2026, y Civitavecchia, en agosto del mismo año.
El bio-GNL supera la mitad del combustible suministrado
Uno de los aspectos destacados de la operación valenciana es la proporción de bio-GNL incluida en el suministro. Según los datos comunicados por Axpo, más del 50 % del combustible entregado procedía de esta fuente renovable.
El bio-GNL se obtiene a partir de biogás generado mediante la transformación de materiales orgánicos, como residuos, biomasa y subproductos agrícolas y ganaderos. Tras su tratamiento y licuefacción, puede utilizarse en equipos e infraestructuras preparados para el GNL, siempre que cumpla las especificaciones técnicas necesarias.
Su incorporación permite aprovechar parte de la infraestructura existente para el gas natural licuado, aunque el impacto climático depende del origen de la materia prima, del proceso de producción, del transporte y de las emisiones generadas durante el ciclo de vida del combustible.
Por tanto, la presencia de bio-GNL en el suministro supone una diversificación del combustible utilizado, pero no permite atribuir automáticamente una reducción concreta de emisiones a toda la operación sin conocer su composición exacta y el análisis de ciclo de vida correspondiente.
El GNL como combustible de transición marítima
El GNL se ha incorporado a las estrategias de distintas navieras para reducir algunas emisiones contaminantes asociadas a los combustibles marítimos convencionales. En comparación con determinados combustibles tradicionales, su utilización elimina las emisiones de óxidos de azufre durante la combustión y puede reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono.
Sin embargo, su balance climático depende de las condiciones de funcionamiento del motor y de las posibles fugas de metano durante la producción, el transporte y el uso. El metano es un gas de efecto invernadero potente, por lo que las emisiones fugitivas deben tenerse en cuenta al evaluar los beneficios ambientales de esta alternativa.
El bio-GNL puede ofrecer reducciones adicionales de emisiones de ciclo de vida cuando procede de residuos y se produce bajo condiciones favorables, aunque el resultado varía según la materia prima y el método de cálculo.
La operación de Valencia refleja así la evolución de los servicios de suministro de combustibles marítimos, en un contexto en el que las navieras y los puertos buscan alternativas para cumplir sus objetivos ambientales y adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias.
La infraestructura de combustibles alternativos gana peso en los puertos
La disponibilidad de servicios de suministro es un factor relevante para extender el uso de combustibles alternativos en el transporte marítimo. La llegada de estas operaciones a Valencia amplía las opciones para los buques que utilizan GNL y bio-GNL y refuerza la posición del puerto dentro de las redes de abastecimiento del Mediterráneo.
El crecimiento de este mercado dependerá de la evolución de la flota compatible con estos combustibles, de los costes de suministro, de la disponibilidad de bio-GNL y de las exigencias ambientales que se apliquen al transporte marítimo.
La operación completada por Axpo el 13 de octubre constituye un nuevo paso en la expansión del suministro barco a barco en España. Su alcance a largo plazo estará condicionado por la demanda de las navieras y por la capacidad de los proveedores para ofrecer combustibles con un balance ambiental competitivo y una disponibilidad regular.




