Las empresas españolas forman uno de los dos consorcios seleccionados para prestar conectividad segura al proyecto, cuya posible emisión sigue pendiente de la legislación europea.
El Banco Central Europeo (BCE) ha seleccionado a Telefónica e Indra para prestar servicios de conectividad dentro de la infraestructura técnica que prepara para el euro digital. El consorcio español es uno de los dos proveedores adjudicatarios, el otro está formado por Nexi y Deutsche Telekom.
El servicio permitirá conectar a los proveedores de pagos participantes y a los bancos centrales nacionales con la plataforma del euro digital, además de facilitar la comunicación entre sus componentes. Telefónica aportará redes y servicios de conectividad, mientras que Minsait, filial de Indra, participará en la integración de sistemas, las comunicaciones seguras y la ciberseguridad.
Un contrato de conectividad para un proyecto aún en preparación
El acuerdo del consorcio de Telefónica e Indra comenzará en mayo de 2027. La compañía española ha indicado que el contrato tendrá una duración de diez años. El importe de la adjudicación no figura en la información publicada por el BCE ni en el comunicado de las empresas.
La selección no significa que el BCE haya decidido emitir ya el euro digital. La institución explica que los dos proveedores deben estar preparados para ofrecer conectividad desde 2029, pero la eventual emisión dependerá de que se apruebe la regulación europea y de una decisión posterior del Consejo de Gobierno del BCE. Los proveedores de servicios de pago podrán conectarse a través de cualquiera de los dos consorcios.
La infraestructura se probará antes de una posible emisión
El BCE prevé iniciar en la segunda mitad de 2027 un piloto de doce meses con proveedores de pago, comercios seleccionados y personal de la institución y de los bancos centrales nacionales. La prueba servirá para evaluar la infraestructura y el uso de una versión beta en pagos cotidianos.
Para Telefónica e Indra, el contrato supone una oportunidad de desplegar conjuntamente capacidades de telecomunicaciones, integración y seguridad en un proyecto europeo de gran alcance. Para el BCE, la contratación de dos proveedores mantiene alternativas de conectividad y permite avanzar en la preparación técnica mientras sigue abierto el proceso legislativo.



