Las empresas de logística gestionarán más de 127 millones de envíos durante el Black Friday y la Navidad, un 2,4% más que el año pasado. Es un crecimiento récord en volumen, pero mucho más moderado que en campañas anteriores, con familias más cautelosas y un ticket medio a la baja.
Así lo ha avanzado el presidente de la patronal UNO Logística, Francisco Aranda, durante la presentación de las previsiones de la campaña. El sector prevé una media de 4,4 millones de paquetes diarios, con picos de hasta 5,5 millones.
Los días de mayor presión
La mayor tensión llegará en tres momentos: los días posteriores al Black Friday, la semana siguiente al Cyber Monday y las fechas previas a la Navidad.
El sector también espera que el empleo acompañe. Los afiliados a la Seguridad Social en logística alcanzarán los 1.201.000 trabajadores, un 1,4% más que en la campaña anterior.
Un frenazo respecto a otros años
El 2,4% previsto contrasta con los aumentos de campañas anteriores: un 6,8% en 2023, más de un 7% en 2024 y en torno al 8% el año pasado. Aranda reconoce que «se produce un frenazo».
Atribuye esa contención a dos factores: la menor renta disponible de las familias y su mayor disposición al ahorro, en un contexto de incertidumbre política y económica.
A ello se suma el efecto de la tasa europea de tres euros que se aplica desde el 1 de julio a los paquetes de menos de 150 euros procedentes de fuera de la Unión Europea, conocida como «tasa Temu».
Un consumidor más reflexivo
El perfil del comprador también cambia. Según Aranda, el Black Friday ha dejado de ser una cita de compras impulsivas para convertirse en una herramienta de planificación del gasto familiar. El cliente compara, busca ofertas y es más exigente con la trazabilidad y la flexibilidad en la entrega.
Eso se traduce en un ticket medio más contenido. La directora de comercio electrónico de GXO Iberia, Carmen Gil, espera más pedidos, pero «probablemente más atomizados», lo que complica la gestión. Una estimación del sector sitúa el gasto medio en el Black Friday en 175 euros, siete menos que el año pasado.
Los modelos de entrega «fuera de casa», como las taquillas y los puntos de conveniencia, ganan peso entre estos compradores. Según el sector, ya hay más de 100.000 puntos en España.
Cómo se preparan las empresas
Las compañías ajustan sus previsiones con cuidado. Deben evitar roturas en la cadena logística, pero sus márgenes son estrechos y no pueden sobredimensionar la operación.
La directora financiera de Transportes y Logística Avanzada, Cristina Rico, trabaja con un crecimiento del 3,5%, un punto por encima del de la patronal, para tener algo de colchón. Advierte de que un atasco a principios de diciembre se arrastraría hasta después de Reyes.
El director de operaciones de Correos Express, Daniel Morán, cree que el pico se ha «alisado»: la demanda se reparte mejor entre los días de campaña porque el cliente es más previsor. Para el responsable de operaciones de Regalo Original, Eduardo Sánchez, ya no hay cortes entre Black Friday, Navidad y Reyes, sino un único bloque largo.
Con el reparto a pleno rendimiento, la logística afronta también otro reto: competir por conductores, repartidores y perfiles tecnológicos en su época de mayor actividad.




