El bloqueo del nuevo acuerdo estatal de negociación colectiva lleva a distintos sectores a plantear sus propias condiciones para los próximos convenios.
La negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva permanece bloqueada después de que el anterior acuerdo agotara su vigencia en 2025. Ante la falta de un nuevo marco estatal, diferentes sectores están comenzando a plantear sus propias demandas salariales y laborales.
Los sindicatos CCOO y UGT propusieron a comienzos de año una referencia de subida salarial del 4% anual entre 2026 y 2028, junto con mecanismos de protección frente a posibles desviaciones de la inflación. Sin embargo, la negociación con las organizaciones empresariales continúa paralizada.
Los grandes almacenes plantean un 16% en tres años
En el sector de los grandes almacenes, el sindicato Fetico ha planteado una subida salarial acumulada del 16% para el periodo 2027-2029. La propuesta contempla incrementos del 6% en 2027 y del 5% tanto en 2028 como en 2029.
La negociación afecta a más de 240.000 trabajadores y también incluye propuestas sobre jornada y condiciones laborales, entre ellas 32 días de vacaciones, un fin de semana completo libre al mes y una jornada semanal de 37,5 horas.
La banca prepara su nuevo convenio
En el sector financiero, CCOO ha presentado sus primeras reivindicaciones para el próximo convenio colectivo de banca, cuya negociación formal está prevista para 2027.
El sindicato reclama una subida salarial del 7% para 2027 y del 4% anual entre 2028 y 2030, además de cláusulas vinculadas a la evolución de la inflación.
Entre las propuestas también figura reducir la jornada hasta un máximo de 1.600 horas anuales, sin recorte salarial, y facilitar un fin de semana de tres días al mes para los trabajadores.
Las agencias de viajes mantienen el pulso
Las negociaciones en las agencias de viajes están más avanzadas, aunque siguen existiendo diferencias importantes entre patronal y sindicatos.
La Confederación Española de Agencias de Viajes plantea una subida salarial del 2,5% anual durante tres años, mientras que las organizaciones sindicales reclaman un incremento acumulado del 11%.
Otro de los principales puntos de conflicto es la distribución irregular de la jornada. La patronal propone elevar del 10% al 33% el porcentaje de horas que las empresas pueden distribuir de forma flexible a lo largo del año, una propuesta rechazada por los sindicatos.
La inflación presiona las negociaciones
El escenario se complica por el repunte de la inflación. El IPC español alcanzó el 4,3% en agosto, mientras que los salarios pactados en convenios colectivos avanzan a un ritmo inferior, lo que está reduciendo el poder adquisitivo de una parte de los trabajadores.
La ausencia de un nuevo acuerdo estatal está dejando así mayor margen para que cada sector negocie sus propias referencias salariales, con propuestas muy diferentes según la actividad y las condiciones de cada convenio.




