La recaudación de impuestos y cotizaciones pasó del 37,2% al 38,1% del PIB, el tercer mayor aumento de la Unión Europea. La ratio española sigue por debajo de la media comunitaria.
España registró en 2025 uno de los mayores aumentos de la presión fiscal de la Unión Europea. La recaudación de impuestos y cotizaciones sociales netas equivalió al 38,1% del producto interior bruto (PIB), frente al 37,2% del año anterior: una subida de 0,94 puntos porcentuales, la tercera más alta entre los Veintisiete.
Qué mide la presión fiscal
La ratio compara los ingresos de las administraciones públicas por impuestos y cotizaciones sociales con el tamaño de la economía. No equivale a un tipo impositivo concreto ni indica directamente qué porcentaje de sus ingresos paga cada hogar o empresa. Tampoco identifica por sí sola qué parte de la variación se debe a nuevas medidas tributarias.
Esta distinción importa porque el dato resume el conjunto de la recaudación y la evolución del PIB. Para valorar el coste que soporta una familia o una empresa concreta hacen falta otros indicadores, como los impuestos aplicados a sus rentas, las cotizaciones laborales o la carga fiscal efectiva de cada actividad.
El tercer mayor aumento, aunque por debajo de la media europea
La ratio española aumentó 0,94 puntos porcentuales en 2025. Solo Alemania, con 1,1 puntos, y Malta, con 0,95, registraron avances mayores. Francia quedó cerca, con 0,90 puntos.
Pese al incremento, España se mantuvo por debajo de la media de la UE, que pasó del 40,2% al 40,7% del PIB. La cifra española quedó 2,6 puntos por debajo del promedio comunitario. El ranking del aumento anual y el nivel total de presión fiscal responden, por tanto, a dos preguntas distintas: España estuvo entre los países donde más creció la ratio, pero su nivel siguió por debajo de la media europea.
La recaudación creció más que el PIB
Eurostat explica que la ratio aumentó porque los ingresos por impuestos y cotizaciones crecieron más deprisa que el PIB. Ese resultado no permite atribuir toda la subida a nuevas cargas tributarias: la estadística no desglosa por sí sola el efecto de las decisiones fiscales, la evolución del empleo, los salarios, los precios o el crecimiento económico.
Los datos sí confirman que los ingresos públicos avanzaron en relación con la economía durante 2025. Para saber cómo se trasladó ese aumento a trabajadores, hogares y empresas, habría que analizar cada impuesto y cotización, quién lo soporta y cómo evolucionaron sus bases. La ratio agregada ofrece una fotografía comparativa del conjunto, pero no sustituye ese análisis.




