La UE endurece las reglas sobre los envases y avanza hacia un modelo más reciclable y reutilizable
La Unión Europea ha comenzado a aplicar nuevas normas destinadas a reducir el impacto ambiental de los envases y limitar la generación de residuos. El nuevo Reglamento europeo de Envases y Residuos de Envases establece un marco común para los Estados miembros y fija una hoja de ruta con nuevas exigencias que se irán incorporando de manera progresiva durante los próximos años.
La nueva regulación sustituye al modelo anterior, basado en la adaptación de las directrices europeas mediante las legislaciones nacionales, por unas reglas directamente aplicables en el conjunto de la Unión Europea. El objetivo es que fabricantes y empresas afronten requisitos homogéneos independientemente del país comunitario en el que comercialicen sus productos.
Entre las primeras medidas que ya entran en vigor figuran nuevas restricciones sobre determinadas sustancias químicas presentes en los envases destinados a estar en contacto con alimentos. En concreto, la normativa establece límites para los denominados PFAS, conocidos como ‘químicos eternos’ por su elevada persistencia en el medio ambiente. También se introducen nuevas obligaciones de información y trazabilidad para facilitar la identificación de fabricantes y responsables cuando se detecten productos que no cumplen los requisitos establecidos.
Más reciclabilidad a partir de 2030
Uno de los principales cambios llegará en 2030, cuando comenzarán a aplicarse nuevos requisitos destinados a garantizar que los envases comercializados en la Unión Europea puedan ser reciclados. La normativa también contempla objetivos de reutilización y establece obligaciones relacionadas con la incorporación de material reciclado en determinados productos.
En el caso de las botellas de plástico PET destinadas a bebidas, por ejemplo, el reglamento fija para 2030 un mínimo del 30% de material reciclado. Asimismo, los distribuidores de bebidas deberán avanzar hacia un modelo en el que una parte de los productos comercializados se distribuya mediante sistemas de reutilización.
La regulación pretende, de esta forma, actuar sobre todo el ciclo de vida de los envases, desde su diseño y fabricación hasta su recogida y tratamiento como residuo. El propósito es reducir la cantidad de residuos generados y favorecer una economía más circular dentro del mercado europeo.
Restricciones a determinados envases de un solo uso
El nuevo marco europeo también contempla limitaciones para determinados formatos de envases considerados innecesarios o difíciles de justificar desde el punto de vista ambiental. Entre las medidas previstas se encuentran restricciones a algunos envases de plástico de un solo uso utilizados para frutas y verduras frescas sin procesar, así como a determinados recipientes monodosis empleados en establecimientos de hostelería.
Estas medidas se complementarán con objetivos destinados a incrementar la recogida selectiva y la recuperación de materiales. La normativa establece, por ejemplo, que la recogida de determinadas botellas de plástico y latas deberá alcanzar niveles elevados durante los próximos años.
Un cambio progresivo para empresas y consumidores
La aplicación del reglamento no supondrá que todos los cambios entren en vigor de forma inmediata. La normativa establece un calendario progresivo que permitirá adaptar los sistemas de producción, distribución y gestión de residuos a las nuevas obligaciones.
Para las empresas, el cambio supondrá revisar el diseño de los envases, los materiales utilizados y los sistemas de reutilización y reciclaje. Para los consumidores, la evolución será visible en los productos que lleguen al mercado y en la progresiva desaparición de determinados formatos de envase.
La Comisión Europea busca con este nuevo marco reducir la generación de residuos y avanzar hacia un modelo en el que los envases tengan una mayor capacidad de reutilización y reciclaje. La aplicación de estas medidas supondrá, por tanto, una transformación gradual de la forma en que se diseñan, utilizan y gestionan los envases en el mercado comunitario.




